La realidad es muchas veces hipócrita, pero la hipocresía siempre es real. Somos hipócritas al no mostrar lo que pensamos, al no expresar lo que sentimos, que más da mucho tiempo asumí esta actitud, pretender satisfacer a todos, lo triste es que yo era hipócrita conmigo mismo y esto me destruía anímicamente.
Sin embago la realidad es hipócrita, piensa de una manera y actúa de otra. Si no estas sometido a sus reglas, estás mal o incluso eres catalogado como el peor de los mortales. Existe también en la realidad, un pequeño grupo de seres humanos que no nos afecta la hipocresía. Bueno en el sentido que ahora yo, ya no me sumerjo en el submundo de lo que debería hacer para congraciarme con los demás, aunque no puedo negar que la hipocresía es algo que quisiera que no existiera.
Decir me molesta o no quiero tal cosa, es que yo trato de hacer siempre, aunque me acarrea, malentendidos ahora con la gente. La gente puede creerme insensible, no lo soy, es más, muchas veces duele, ahora, tener que decir la verdad en la cara a la gente
Hipocresia y realidad, perdonar para que los demás crean que eres muy bueno, no me gusta. Yo perdono porque los seres humanos somos imperfectos, y así también entiendo que somos una mezcla imperfecta de defectos y virtudes.
Mi corazón ahroa está libre de tanto dolor, de tanto pesar, porque se muestra tal y como es, se manifiesta sincero, honesto, para conmigo mismo y con el resto.
La realidad es que la hipocresía nos toca todos los días, pero también es parte de la realidad que no todo es hipocresía.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario