domingo, 8 de noviembre de 2009

Culpabilidad inexistente

Fui a un seminario y conoci a dos compañeras de Estados Unidos y uno chileno, y los que se oponían al seminario se manifestaban con pancartas de una manera agresiva y muy hostil, por ello, me pidieron de ayudar a pasar a través de la turba.
Al final una amiga, que venía conmigo y yo logramos embarcarlos en un taxi.
Deseaba decirles que perdonaran el bochornoso incidente del que fueron víctimas.
Pero no se dio la oportunidad de manifestarle mi vergüenza ajena por lo sucedido. No pedi ni correo electrónico ni nada, me sentí un poco mal, pero ahora escribiendo esto entiendo que no debo sentirme así por nada, pues yo no fui culpable de nada.
Y es que por más que sienta vergüenza ajena, no era cuestión de sentarme en medio del grupo de amigos de ellas y decirle tal cosa, mucho roche y poco tino.
Ahora se que debo flexibilizar más mi conciencia

No hay comentarios: