En ese viaje que hice al extranjero, no me sentí sólo por los amigos que tuve, pero me dí cuenta luego al regresar, que no soy peruano a secas, que no soy lo que el peruano típico, tengo una amor a mi sierra y a mi tierra.
mi sierra por su lengua, el quechua , su comida y su danza el huayno. Pero no vengo de una sierra común vengo del sur, nacido en Arequipa, pero con un amor por mi Ande quechua y aimara.
Hablo quechua por que lo tuve que aprender, porque como un niño de ciudad iba a hablar un lengua de indios, complejos y mediocridades de la gente.
Al escuchar un huayno me siento andino, y una lágrima recorre mi rostro, yo fui criado en el Ande, conosco también la sierra central de mi país donde el huaylas resonaba en mis oídos.
Pero mi terruño está en la sierra sur, soy podría decirse de Arequipa, Cuzco y Puno. Pues amo estas tres regiones como si fuera de las tres a la vez.
Amo los ponchos y los chullos.
Cuando me siento arequipeño una yaravi
Cuando me siento cuzqueño, la Walicha recorre mis venas
y cuando me siento puneño, una diablada o un sicuri
Que puedo hacer soy de aquí y es aquí que me siento feliz
con mis nevados, con mi frío, con mi sol arrasador, con río solitario
Aqui nací y volvería mil veces a nacer
lunes, 5 de octubre de 2009
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