No sé, hasta esta etapa de mi vida no he vivido esa ilusión de tomar la mano de alguien, de conversar con ese alguien, o de simplemente escucharla hablar largo tiempo, yo nunca supe que eso podría ser amor, pues me decía será, preguntándome a mí mismo, llegue a la conclusión que si lo era, pero a veces no sé quisiera tener alguien con quien conversar ,que me diera razón y me explicara.
Es que la amistad vale tanto para mí, que no se puede entorpecer por una simple y pequeña falsedad, decir sentí esto, pensé esto constituye la base del amistad, pero como duele cuando uno no sabe cómo reaccionar o cómo actuar, por que sientes que si pierdes la amistad de esta persona , te desesperas. No creo amar, no sé lo que es amar, pero si sé lo que es querer a una amiga. Cuán rara es mi vida, antes solía tener muchas amigas y ahora siento que no las tengo.
Tengo muchas amigas y si por lo menos de una de ellas me enamorara, pero el amor uno no elige, cuando me llegara, pienso cuando esté preparado para amar.
No sé, creo que todo este tiempo me sirve para entender que se puede querer mucho a una persona sin que ello llegue a ser amor, incluso se puede sentir muy bien, pero de ningún modo será amor.
Si yo me desespero y me siento triste cuando un amiga no me habla, no me imagino la dimensión del amor, es como si mi miedo me hubiera quitado esa dimensión.
Es que yo no pienso en el amor de pareja, pienso en el amor de conversar, en un amor inocente, en el primer enamoramiento, me pongo mal cuando siento que las niñas piensan o que tiene que casarse o sino es un mujeriego.
Por eso a veces me siento mal, porque quisiera tener 13 años, y permitirme enamorarme, permitirme amar, porque no teniendo nunca una enamorada, uno se muere por la inocencia y ternura del primer amor,¿ es imposible encontrarlo a esta edad?
Creo que quiero tener un tiempo de amor inocente sin pensar en cama, no sé no veo el amor como ello, me fastidia que las niñas piensen que todos los hombres por lo menos a mi edad pensamos en eso.
Será por ello que toda la vida me he acostumbrado a estar solo, aunque con amigas y amigos, en el fondo, sentía que era el tonto, al único que los juegos infantiles, que el viento , que las tardes en el campo lo hacían sentir bien.
Cuan triste me sentí al constatar que mi mejor amiga, me creía gay, a la que consideraba mi hermana. No dije que la sentí tan vacia y yo tan solo.
Es que el prejuicio asoma con ventitantos y nada, o es asexuado o rarito, de que estaré hecho que puedo entender que haya mujeres que decidan abortar, que hayan gays que decidan amar otra persona de su mismo sexo, que las parejas heterosexuales u homosexuales experimentan su sexualidad a corta edad, pero porque la sociedad es tan ruin que no entiende que para mí el amor está por encima de la pasión. O sea que no puede existir pasión sin antes amor.
Aunque esos ojos de esa compañera del colegio a la que yo miraba ilusionado y dispuesto a decirle lo que uno sentía , pero que nunca lo hizo, marco mi soledad.
Según la lógica prejuiciosa más razonable he sido sobreengreido o criado en un convento, pero no lo creo que mi vida me ha permitido conocer las miserias humanas más atroces , pero todavía me alegra el ver la sonrisa de un niño, el sentir la lluvia caer, la lengua humeda de mi perrita.
Es que uno no decidió, sino que vivió la vida por mil y un razones de manera más lenta.
Ahora me vuelve la duda ¿cómo decir a una persona que creíste querer, que estás dejando de quererla, es lo que siento, pero no hallo las palabras para decirlo?
Quisiera que alguien me diera ese consejo, no piensen ni me digan ir a hablar con el cura de la parroquia que nunca lo he hecho ni lo pienso hacer.
Por eso siempre llego a la misma conclusión que la amistad vale más que el amor, por que sólo un amigo me entendería, pero un amigo es lo que siempre trate de ser para mis amigos, el que escucha, el que aplica la lógica de la otra persona y no la propia.
Tengo que encontrar a ese amigo, estoy dispuesto a pagar lo que sea por ello.
Es que me siento tan solo que quisiera compartir con alguien mi mundo y no pensar que hacer para que me acepte como amigo.
Duele, en este mundo, me siento como siempre sobrante, ya me llego a aburrir de sumergirme en fantasías, pero qué hago si la realidad se pinta tan lastimera, tan cruel, tan hostil.
Deje mi burbuja para no regresar a ella, pero a veces quiero regresar a ella, quiero escapar de este realidad y volver a mi mundo de juguetes parlantes, que me dan consejos, de niñez atrasada.
Saben a veces quiero ir al parque y estar en el columbio y a veces lo hago esquivando la vigilancia y como de súbito me veo en el colegio con grupo de compañeros, que lo único que les interesa es divertirse y allí respiro paz.
Sueño con una carta tierna en la que uno decía amar a una compañerita, pero sin saber qué era amar. Sueño con poder vivir eso, pero el tiempo es cruel, ya eres viejo, debes acatar una postura.
A veces quiero reírme de lo que sea sin sentir la malicia en los comentarios, sino sólo bromas.
Quiero librarme de formalidades, quiero un cálido abrazo sin que la gente murmure que si es con un amigo es una relación gay o si es con una amiga ya la desvestí y me acosté con ella.
Quiero tener el derecho a vivir mi vida lentamente, con alegría.
Quiero que nadie me juzgue porque mi voz no es gruesa
Quiero atrasar por un día solamente el reloj de mi vida.
Quiero volver a ver todo como antes y no decirme quédate solo
Pero no se puede sólo me resta vivir mi vida a mi tiempo
Quiero tener alguien con quien hablar
Quiero cantar en chino, en francés sin que nadie me juzgue pretensioso
Quiero mucho, pero no tengo nada más que esperar
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