miércoles, 23 de diciembre de 2009

a mi padre

A veces veo a mi padre como un niño, un niño bueno y noble, pero también un niño engreido y caprichoso, e incluso egoista. Creo que él no se da cuenta de su proceder tan cerrado y cuadrado, pues confunde muchas veces la autoridad con lo autoritario-
Cree que ser hombre es tener un posición inamovible, que con razón o no, no logra entender a los demás. Maravillosamente yo he logrado entender porque procede de ese modo, porque actúa así, por que no para, pues bien mi abuela nunca le enseño a ponerse límites.
Por otro lado, él da muestras de amor, que creo que ningún padre las da. Con el tiempo he logrado entender que sólo no dejarse influir por sus actitudes poco maduras, si hace rabietas que las siga haciendo, no inmutarse y es como si uno le dijera , sin hablar: "reacciona" y rápidamente vuelve en sí.
Es que mi padre me lo ha dado Dios para que yo madure y es cierto lo hago mucho. Tratar de entender su manera de ser, es entender que en él hubo tanta ausencia de amor que se me entumece el corazón, porque como sea es mi padre y lo quiero mucho.

No hay comentarios: