martes, 15 de diciembre de 2009

Cuando camino por mi ciudad, me doy cuenta lo mucho que hay por hacer aquí, lo mucho que hay que cambiar para ser un país al que se le pueda llamar "nación".
Muchas veces he sentido rabia de vivir en un país poco cohesionado, en el que pareciera que uno procura destruir al otro más que entenderlo.
Sin embargo, no todo es negro, uno comienza a darse cuenta que ciertos prejuicios y estereotipos comienzan a desaparecer.
Lo más difícil de construir en un país como el mío es la idea de tolerancia. Entender que el otro tiene derecho a pensar y vivir de un modo diferente, por más que esto nos agrade o no.
Lo único que puede contribuir a desarrollar nuestro país es comprender que somos todos Perú

No hay comentarios: