Mi hermano es mayor que yo, y siempre lo he querido, pero me he dado cuenta que es también incapaz de ponerse límites, es caprichoso, es incapaz de entender que mis padres se equivocaron mucho, pero que dieron muchas otras cosas.
Es un niño que no sabe dónde ir y como escapar de su propio odio. Lo peor de todo es que cree que es religioso y católico como nadie, pero tiene metido en sí esa intolerancia.
Sé que tengo mucho que hacer por él y mis padres, pero sé que mi hermano debe cambiar, es su lógica suicida no sabe responder como hombre, en serio me fastidia la total indiferencia ante el dolor ajeno, su manera de ser racista, que maltrata.
Cada vez que veo lo que vivi me convenzó de tu infinito amor, mi Señor, de tu infinita sabiduría. Cualquiera me diría por qué no huyes de ello, Al cabo de dos o tres años muchas cosas se van a concretar en mi vida, mientras tanto tengo que tratar de vivir con mi familia, la que Dios me ha dado y sé que tarde o temprano va a reaccionar.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario