No hemos sido desde pequeños muy pegados, el´uno al otro. Ella es super engreida, caprichosa, y todo lo que puede pasar no se merece realmente, pero las cosas suceden por algo. Esta es su opotunidad de madurar o de seguir siendo una niñita caprichosa.
Ella no sabe lo es respetar a los demás es capaz de maltratar a sus padres y a todo aquel que no haga su voluntad, sin ni siquiera consultar, sin hablar con ellos.
Engreída, caprichosa, no sabe ponerse límites. Cada día soporto menos, no a ella, es mi prima y me da pena, sus malacrianzas y patética idea de independencia.
A esta niña de 28 años todo se le ha dado en bandeja de oro, nunca se le dijo no, resposabilidades propias no asumio. Bueno tenía que hacer catarsis sacándome la molestia que me genera gente como ella: irrespetuosa.
martes, 5 de enero de 2010
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