Quizas nunca se escucha a menudo el nombre de este transtorno alimenticio. Bueno generalmente la gente perfeccionista como yo, nos obsesionabamos por comer sano.
Fueron años de una tragedia personal, el obsesionarse por comer sano, me llevo a alejarme de mi entorno, a refugiarme en mi burbuja. Pero ¡oh maravilla!, lo raro en mi caso,es que nunca deje de tener un pequeño grupo de compañeros con los que andaba, por que me amoldaba en tanto el tema no sea comer cualquier cosa no sana para mi concepto en el kiosco.
Cuando por A o B comi a algo no sano, me sugestionaba tanto que me empezaba a arder el estómago y de allí al hospital que gastritis o un desmayo. Es que el cerebro es super astuto incluso para causarte daño, nada de vomitar, nada de no comer, sino lo mio era una poderosa autosugestión que hacía dominar mi cuerpo.
Al cabo de un tiempo comenzó a dolerme los huesos. Y fue en una de esas tantas ocasiones que me sugestioné tanto que se me bajó la presión, mi hermano preocupado me llevó al hospital y es allí que le dijeron que no tenía nada.
Cuando empecé ir al médico, él reconoció que afrontar esta enfemedad era difícil , pero con el tiempo logré superarla, y ahora estoy aquí comiendo de nuevo hamburguesas, papas fritas, pero cuidando pero sabiamente.
sábado, 19 de septiembre de 2009
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