Por que los hombres y las mujeres son complicados, recuerdo que cuando paraba todo el día con una amiga, todos pretendían catalogarme de gay o daban por sentado que ella y yo nos acostabamos todo el día. ¡Qué imbéciles!
Ahora entiendo que la belleza de la vida radica en ser feliz como eres, si creo que estoy ahora esperando a la persona amada, a aquella mujer que me enamore con su inteligencia, y por su manera de ser. Creo que como llegó, se fue. Espero pacientemente a una mujer que no se anule, por los hijos, por el novio o por el marido y si tiene que renunciar a todo esto por ser feliz, que lo haga. Una mujer así es la que busco, la que se hace difícil de alcanzar.
No busco a la virginal estupidamente autotorturada ni a la recorrida nunca satisfecha. Busco una mujer libre de prejuicios y de miedos, que ame en cuerpo y alma, pero que no haga de su vida una frivolidad, que entienda que los años nos dan experiencia y madurez, y no sólo arrugas y cirugías.
Por qué pretendemos en la sociedad caótica del siglo XX, que toda la gente se adecue al molde creado en base a prejuicios y estereotipos, en vez de conocerla o adecuarnos cobardemente al molde para ser "aparentemente feliz".
Nada que ver, la vida parte de conocernos y conocer a los demás, todo es relaciones y no creo que los seres humanos estemos condenados a limitarnos, por ideas preconcebidas.
A cambiar, mujeres, ustedes tienen que mostrar que tienen ovarios para ser felices
jueves, 17 de septiembre de 2009
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