Un tiempo que pensé y me torturé mucho al pensar por qué no dije lo que yo sentía, por qué ella no pudo enterarse de mi gran cariño, fue triste y muy doloroso.
Corrieron los años y despues de casi 12 años me la volví a encontrar hace un par de años.
Era una reunión auspiciada por un amiga para encontrarnos con gente del colegio, a la que sólo asistimos 4, dos compañeras, mi amiga y yo. Pero entre las compañeras estaba el gran amor de mi vida, la mujer que me hizo sufrir, trate de hablar con naturalidad, pero francamente los nervios me delataban, aunque miraba de frente, comenzaba a sudar, si era ella, la chica humana que me conquistó con esa alma cálida y con esa sencillez.
Al terminar la reunión, nos quedamos ella y yo y decidimos ir a un centro comercial. mbos dimos vueltas sin cesar ella cogida de mi mano, yo estaba en el cielo, mi corazón latía sin cesar. Cuando ella me preguntó de una carta que le escribí hacía tiempo ya manifestándole mis sentimientos, no pude más y comencé a llorar sin cesar, la voz se me quebraba.
Me moría por besarla, por decirle que la quería y que aún la quería, pero pensé la quiero tanto y también entiendo que ya tiene un hijo y un esposo y no dije más, y decidí sabiamente renunciar a ella.
No puedo negar que se me pasó por la cabeza ser amantes furtivos, pero eso no tenía sentido, pues la amaba tanto que no podía condenarla a un amor a ocultas.
Eso sí me quedo muy claro que la amaba y que siempre será el primer gran amor de mi vida.
Ahora pienso en ella como un tierno recuerdo y aunque gracias a este suceso luego me pude enamorar otra niña. Por ello, valió la pena esperar y darle tiempo al tiempo.
martes, 30 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario