Cuando uno mantiene sus metas bajo secreto, se siente sólo que no puede hablar con nadie, pero eso es el costo de perseguir una meta. Tal vez este no sea mi sueño deseado, pero lo quiero lograr, pues antes tuve muchos sueños y mucho miedo, pido a la Virgencita que me permita cumplir mis sueños, pues ella entiende lo que es sufrir y aunque a veces quiero volver al pasado sé que tú me entiendes y que también entiendes mi miedo.
Ayúdame a seguri luchando, solo con Dios de testigo como siempre.
lunes, 1 de marzo de 2010
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