Estoy acostumbrado a pasar inexistente, y brillar tenue ente como luciérnaga moribunda.
El amor no basta para aprender a brillar, entiéndelo de una vez. Temía mucho la realidad a la que te aferras. Yo no entiendo de amor y respeto nunca lo sentí y tengo cerca a cuarenta no pretendas que lo entienda.
Yo soy muy feliz solo, perdóname por creer que podía ser diferente y hacerte perder tiempo.
Si quieres yo te ayudo a buscar alguien para ti, que te haga feliz, pero no soy yo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario