No me hago el aniñado por llamar la atención, sólo que no viví aquello que te hace madurar y, dejar de ser niño. Ser ingenuo es una maldición y termina siendo una cosa que según los otros se debe erradicar. No se queja todo el mundo del "hombre pendejo" pues yo estoy al lado opuesto, el idiota que se ilusiona. También tengo deseos pero peudo morir por alguien que se fije en mi corazón. Soy idiota al pensar que alguien se fijaría en mi y siento que siempre dicen "hay un roto para un descosido", en mi caso mi mente no deja de pensar.
viernes, 8 de septiembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario